18/10/17

Tras un infarto, el corazón ya no resiste el ejercicio [18-10-17]


Tras un infarto, el corazón ya no resiste el ejercicio

Un estudio en EU indica que los pacientes cardiacos no deben realizar actividad física excesiva.

Los científicos y los médicos tienen abundantes razones epidemiológicas para recomendar una actividad física regular, pero según un estudio que publicó este martes la revista Mayo Clinic Proceedings, el ejercicio excesivo puede ser peligroso para quienes han sobrevivido ya a un ataque cardiaco.

El estudio se publicó junto con otro que analiza el efecto del ejercicio sobre la salud y la longevidad, y un tercero, según el cual, los atletas de élite viven más que la población en general.

Las Recomendaciones de Actividad Física para los estadounidenses indican que el ejercicio regular, como la caminata rápida y la carrera, contribuye al manejo y a la rehabilitación de los enfermos cardiacos y reduce la mortalidad a causa de otras enfermedades como la hipertensión, el infarto y la diabetes tipo 2.

La recomendación general apunta a unos 150 minutos semanales de ejercicio moderado o unos 75 minutos de ejercicio vigoroso.


La misma energía

El equipo encabezado por Paul Williams, de la División de Ciencias de la Vida en la Clínica Mayo (EU), estudió la relación entre el ejercicio y las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares entre unos 2,400 sobrevivientes de ataques cardiacos que estaban físicamente activos.

La investigación confirmó los informes anteriores, según los cuales, los beneficios cardiovasculares de la caminata y la carrera son equivalentes, en tanto el gasto de energía sea el mismo, aunque la persona que camina tendrá que hacerlo por el doble de tiempo que la que corre para quemar la misma cantidad de calorías.

La investigación encontró una disminución de hasta el 65 por ciento en el número de muertes por episodios cardiovasculares entre los pacientes que corrían menos de 50 kilómetros o caminaban menos de 75 kilómetros por semana.


Más riesgos

Más allá de esos puntos, sin embargo, gran parte del beneficio del ejercicio se pierde.

"Estos análisis nos proporcionan los primeros datos, hasta donde sabemos, que demuestran en los humanos un incremento significativo del riesgo cardiovascular con los niveles más altos de ejercicio", explicaron los autores.

Los resultados indican que los beneficios de correr o caminar no se acrecientan indefinidamente y que, por encima de ciertos niveles, como unos 50 kilómetros de trote por semana, hay un incremento significativo de los riesgos.

13/10/17

La contaminación atmosférica podría acelerar el endurecimiento de las arterias [13-10-17]


La contaminación atmosférica podría acelerar el endurecimiento de las arterias

Un estudio halló que las personas que se expusieron a los niveles más altos presentaron un mayor engrosamiento de los vasos sanguíneos
 La exposición a largo plazo al aire contaminado puede acelerar el proceso de aterosclerosis, también conocida como endurecimiento de las arterias, sugiere un estudio reciente.

Aunque esta exposición a concentraciones más altas de contaminación atmosférica podría aumentar el riesgo de ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, los investigadores comentaron que la reducción de dicha contaminación podría tener el efecto contrario.

El estudió contó con casi 5,400 personas de 45 a 84 años de edad de seis ciudades distintas de EE. UU. que no tenían ninguna enfermedad cardiaca. Los investigadores examinaron los niveles de contaminación en cada una de sus casas, y luego compararon los niveles con las medidas de ultrasonidos de sus vasos sanguíneos tomadas tras un intervalo mínimo de tres años.

Después de tomar en cuenta otros factores de riesgo, como fumar, los investigadores descubrieron que el grosor de la arteria carótida aumentó un promedio de 0.014 milímetros al año.

El engrosamiento de las dos capas internas de este vaso sanguíneo clave, que suministra sangre a la cabeza, el cuello y el cerebro, se produjo más rápidamente después de la exposición a concentraciones más altas de contaminación atmosférica de partículas finas. Los investigadores afirmaron que el grosor de la arteria carótida es un indicador de en qué medida la aterosclerosis está presente en las arterias a lo largo del cuerpo.

"Nuestros hallazgos nos ayudan a comprender cómo es que la exposición a la contaminación atmosférica puede causar un aumento de los ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares observados en otros estudios", comentó en un comunicado de prensa la autora principal, Sara Adar, profesora asistente John Searle de epidemiología en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Michigan.

Por otro lado, el estudio reveló que la reducción de la contaminación atmosférica de las partículas finas puede ayudar a ralentizar el engrosamiento de la arteria carótida.

"Vincular estos hallazgos con otros resultados de la misma población sugiere que las personas que viven en una zona más contaminada de la ciudad podría tener un riesgo un 2 por ciento más alto de accidente cerebrovascular que las personas que viven en una zona menos contaminada de la misma área metropolitana", indicó Adar en el comunicado de prensa.

"En caso de confirmarse en análisis futuros... estos hallazgos ayudarán a explicar las asociaciones entre las concentraciones [de pequeñas partículas] a largo plazo y los eventos cardiovasculares clínicos", escribieron los autores del estudio.

En respuesta a los hallazgos, Nino Kuenzi, de la Universidad de Basilea en Suiza, afirmó en un comunicado de prensa que el estudio "vuelve a respaldar una vieja solicitud planteada a los legisladores, a saber, que los estándares de aire limpio deberían cumplirse como mínimo con los niveles basados en los conocimientos científicos propuestos por la Organización Mundial de la Salud".

El estudio se publicó el 23 de abril en la revista PLoS Medicine.


11/10/17

La rigidez arterial podría predecir la presión arterial alta [11-10-17]


La rigidez arterial podría predecir la presión arterial alta

Un estudio sugiere posibles pistas para la prevención de la hipertensión
 Según un estudio, el endurecimiento de la pared de la aorta se relaciona con un mayor riesgo de hipertensión arterial.

La aorta, la arteria más grande del cuerpo, va desde el corazón al pecho y al abdomen.

En este estudio, los investigadores analizaron siete años de datos de más de 1700 personas inscritas en el Estudio cardiaco Framingham (Framingham Heart Study) del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y la Sangre de EE. UU. La edad promedio fue de 60 años.

El análisis mostró que una mayor rigidez de la aorta se relacionó con un mayor riesgo de presión arterial alta de desarrollo reciente, también conocida como hipertensión. Sin embargo, la presión arterial inicial de los pacientes no se relacionó de forma independiente con el riesgo de rigidez aórtica progresiva.

Esto sugiere que la rigidez aórtica podría contribuir a la presión arterial alta, en lugar de ser el resultado de la presión arterial alta de acuerdo con el Dr. Bernhard Kaess, del Estudio cardiaco Framingham, y sus colegas.

Pero aunque el estudio encontró una relación entre la rigidez aórtica y el desarrollo de la presión arterial alta, no demostró la existencia de una relación de causa y efecto.

La investigación aparece en la edición del 5 de septiembre del Journal of the American Medical Association.

Los resultados indican que la rigidez y la función de la aorta y otras arterias podrían ser objetivos potenciales importantes de tratamiento para prevenir la presión arterial alta, apuntaron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista.

El endurecimiento de los vasos sanguíneos a medida que la gente envejece es un factor de riesgo importante para las enfermedades relacionadas con la edad y la muerte.



13/6/17

El colesterol alto y la hipertensión podrían afectar la memoria en la mediana edad [13-6-17]

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El colesterol alto y la hipertensión podrían afectar la memoria en la mediana edad

Un estudio halla una relación entre la enfermedad cardiovascular y menores puntuaciones en pruebas de habilidades mentales

Un estudio reciente halla que la hipertensión y el colesterol alto podrían relacionarse con pérdidas de memoria y habilidades mentales en la mediana edad.
Investigadores evaluaron en Francia los datos de casi 3,500 hombres y 1,300 mujeres británicos con una media de edad de 55 años que participaron en Whitehall II, un estudio a largo plazo que dio seguimiento a funcionarios públicos británicos.

Tres veces en el transcurso de una década, los participantes se sometieron a pruebas que medían sus habilidades de razonamiento, memoria, fluidez y vocabulario. La prueba de razonamiento se componía de 65 preguntas orales y de matemáticas de dificultad creciente, y en la prueba de memoria se pidió a las personas que recordaran una lista de 20 palabras. En la prueba de fluidez se pidió a los participantes que mencionaran en un minuto tantas palabras como pudieran que empezaran con la letra "s", o tantos animales como pudieran.

A los participantes también se les sometió a la puntuación de riesgo de Framingham, que tiene en cuenta la edad, el sexo, los niveles de colesterol, la presión arterial, los antecedentes de tabaquismo y diabetes de una persona para predecir las probabilidades de que tenga un ataque cardiaco, accidente cerebrovascular u otro problema cardiovascular en algún momento en los próximos 10 años.

Según el estudio, los que tenían peor salud cardiovascular eran más propensos a tener peores resultados en las pruebas de memoria y capacidad mental que aquellos que tenían mejor salud cardiovascular.

Por ejemplo, tener una puntuación de riesgo cardiovascular 10 por ciento mayor se relacionó con una puntuación 2.8 por ciento más baja en la prueba de memoria en los hombres y 7.1 por ciento más baja en las mujeres.

Con el tiempo, los que tenían peor salud cardiovascular también experimentaron declives más pronunciados en las tareas mentales, con la excepción de la capacidad de razonamiento en los hombres y la fluidez en las mujeres.

"Encontramos que el riesgo cardiovascular en la mediana edad se relacionaba con una menor función cognitiva global", apuntó la coautora del estudio Sara Kaffashian, estudiante de doctorado del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) de París. "También observamos una relación entre una peor puntuación cardiovascular y declives globales en la memoria en un periodo de 10 años".

El estudio se presentarán en abril en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Neurología en Honolulú. Los expertos señalan que las investigaciones que se presentan en reuniones no están sometidas al mismo tipo de escrutinio riguroso que las que se publican en revistas médicas.

El Dr. Ralph Sacco, presidente de la American Heart Association, señaló que un cuerpo creciente de investigaciones muestran la importancia de la salud cardiovascular para mantener la función cerebral durante la vida de una persona.

"La relación entre salud cardiovascular y salud cerebral es cada vez más importante y reconocida", apuntó Sacco, profesor de neurología, epidemiología y genética humana de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami.

La presión arterial alta, la diabetes, fumar, el colesterol alto y la inactividad pueden contribuir al estrechamiento de los vasos sanguíneos grandes en todo el cuerpo, y también en los pequeños vasos sanguíneos del cerebro, explicó Sacco.

Esos cambios pueden reducir el flujo sanguíneo, lo que "priva al cerebro de oxígeno y produce cambios en nuestro pensamiento, cognición y habilidades mentales", apuntó.

Aunque los sujetos del estudio no tenían la enfermedad de Alzheimer, otra investigación sugiere que la hipertensión, la diabetes y una mala salud cardiovascular son un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular, agregó.

"Antes creíamos que los factores de riesgo vascular sólo conducían a la demencia vascular, pero ahora sabemos que los factores de riesgo vascular también pueden tener un impacto en la enfermedad de Alzheimer", explicó Sacco.

Pero la buena noticia, apuntó, es que los adultos de mediana edad pueden dar pasos para mejorar la salud cardiovascular, tales como seguir una dieta adecuada, hacer ejercicio, controlar la diabetes, si la tienen, y si aplica tomar los medicamentos apropiados para la hipertensión, señaló Sacco.

"Hay una esperanza de que mediante el control de los factores de riesgo vascular, se pueda reducir o prevenir el deterioro cognitivo".

7/6/17

Comer mucho embutido puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca



Comer mucho embutido puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca
muyinteresante.es

A pesar de que en España es un alimento muy común, un equipo de investigadores del Instituto Karolinska (Suecia) ha publicado un estudio en la revista Circulation: Heart Failure acerca de la ingesta de embutido y su relación con la insuficiencia cardíaca.

El estudio Cohort of Swedish Men, es el primero en examinar los efectos de la carne roja procesada y de la carne roja no procesada, por separado. Contó con la participación de 37.035 hombres de entre 45 y 79 años de edad sin antecedentes de insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica o cáncer. Todos ellos realizaron una encuesta acerca del consumo de alimentos en su vida diaria y otros factores relacionados con su estilo de vida y tuvieron un seguimiento desde 1998 hasta 2010, fecha de finalización del estudio.

Tras evaluar los resultados del estudio los investigadores descubrieron que la insuficiencia cardiaca fue diagnosticada en un total de 2.891 hombres, de los cuales 266 murieron por esta causa. Los que comieron más carne roja procesada (75 gramos al día o más) tenían un 28% más de riesgo de insuficiencia cardiaca en comparación con los que comían menos (25 gramos al día o menos).

De hecho, por cada 50 gramos diarios de carne procesada (salchichas, embutidos, morcilla, paté de hígado), elevó un 8% el riesgo de incidencia de insuficiencia cardiaca y un 38% el riesgo de muerte por insuficiencia cardiaca. Estos resultados no se repitieron en los hombres que habían comido carne roja no procesada (cerdo y ternera, incluyendo hamburguesas o carne picada), ya que el riesgo de insuficiencia cardíaca o muerte, no aumentó.

“La carne roja procesada contiene comúnmente sodio, nitratos, fosfatos y otros aditivos alimentarios, y las carnes ahumadas y asadas también poseen hidrocarburos aromáticos policíclicos, que pueden contribuir a un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca. La carne sin procesar está libre de aditivos alimentarios y, por lo general tiene menor cantidad de sodio, afirma Alicja Wolk, coautora del estudio.

"Para reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca y otras enfermedades cardiovasculares, se aconseja evitar la carne roja procesada en su dieta y limitar la cantidad de carne roja sin procesar a una o dos porciones por semana o menos", sentencia Joanna Kaluza, coautora de estudio.

9/2/17

La obesidad abdominal está presente en el 61% de los pacientes hipertensos, según estudio [9-2-17]

La obesidad abdominal está presente en el 61% de los pacientes hipertensos, según estudio

La obesidad abdominal es el factor de riesgo cardiovascular más prevalente en los pacientes con hipertensión arterial (HTA), ya que está presente en el 61 por ciento de los casos, según se desprende del estudio PRESCAP 2010 realizado sobre una muestra de casi 12.961 pacientes hipertensos.

Según este estudio, presentado en el marco de las III Jornadas Cardiovasculares de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), a la obesidad abdominal le sigue la diabetes mellitus en un 30 por ciento de los casos.

Respecto al tratamiento de la enfermedad, los expertos de primaria coinciden en que, en los últimos años, se "ha mejorada notablemente" el control de esta enfermedad. Así, el 61,6 por ciento presentaba buen control de la presión arterial, según los criterios de la Sociedad Europea de Hipertensión y existe un mayor porcentaje de pacientes que reciben terapia antihipertensiva de combinación (63,6%), respecto a ediciones anteriores de este estudio.

"Estos resultados muestran una mejora en el control de la presión arterial respecto a las anteriores ediciones de 2002 y 2006, pero todavía se puede y se debe mejorar mucho más.En estos momentos estamos analizando la base de datos del estudio para comenzar a escribir las respectivas publicaciones y seguro que encontramos nuevos resultados interesantes", asegura el presidente del Comité Organizador de estas jornadas, Gustavo C. Rodríguez Roca.

Sin embargo y para mejorar aún más el control de la presión arterial, Rodríguez Roca sostiene que "deberíamos implicarnos todos, es decir, la administración (Sanidad y Educación), las sociedades científicas, asociaciones de pacientes, etc., con el fin de promover campañas que fomenten un estilo de vida cardiosaludable y mejoren el cumplimiento terapéutico, así como realizar actividades de formación continuada para profesionales sanitarios y educativas para pacientes, entre otras".

6/2/17

Un anticoagulante podría causar sangrado grave sin conferir beneficios [6-2-17]

Un anticoagulante podría causar sangrado grave sin conferir beneficios

Investigadores hallan que Eliquis no reduce los ataques cardiacos, ACV ni muertes en los pacientes de alto riesgo


Para los pacientes que sufren de dolor en el pecho, añadir el nuevo fármaco anticoagulante Eliquis a la terapia antiplaquetaria podría resultar en sangrado grave, sin reducir el riesgo de ataque cardiaco ni accidente cerebrovascular (ACV), halla un estudio reciente.

Un ensayo que evaluaba el tratamiento combinado se detuvo antes de tiempo cuando el riesgo de sangrado grave entre los que tomaban Eliquis (apixaban) se hizo aparente.

"Está muy claro que hay un mayor riesgo de sangrado, y en la mayoría de pacientes no parece haber mucho beneficio que supere el riesgo de sangrado", dijo el investigador, el Dr. John. H. Alexander, codirector de investigación cardiovascular del Instituto de Investigación Clínica Duke del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte.

"Sabemos que los pacientes de alto riesgo con síndromes coronarios agudos siguen teniendo eventos, y sabemos que la terapia antiplaquetaria es eficaz", señaló Alexander. Los investigadores esperaban ver cierto aumento en el sangrado cuando añadieron Eliquis a otra terapia antiplaquetaria, pero el sangrado fue significativo y "no hubo nada que compensara ese aumento en el sangrado, así que detuvimos el ensayo", comentó.

La conclusión: "Un tratamiento combinado con un anticoagulante y la terapia antiplaquetaria dual debe evitarse a menos que haya una indicación clara para ambas, como en algunos pacientes de fibrilación auricular", apuntó Alexander.

El informe fue publicado en la edición en línea del 24 de julio de la revista New England Journal of Medicine para que coincidiera con la presentación de los resultados del estudio en el Congreso de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (International Society on Thrombosis and Haemostasis), del 23 al 28 de julio en Kioto, Japón.

Para el estudio, los investigadores asignaron al azar a 7,392 pacientes que recibían terapia antiplaquetaria estándar con dos fármacos a 5 miligramos adicionales de Eliquis o a un placebo dos veces al día. El estudio fue de doble ciego, o sea que ni los pacientes ni los investigadores sabían quién tomaba Eliquis y quién el placebo.

Eliquis es lo que se conoce como un inhibidor del factor Xa, un tipo de anticoagulantes que funcionan al bloquear el factor X, una proteína que tiene que ver con la coagulación de la sangre.

En un seguimiento promedio de ocho meses, 7.5 por ciento de los pacientes que recibieron Eliquis sufrieron un ataque cardiaco, un ACV o murieron, igual que 7.9 por ciento de los pacientes que recibieron el placebo, hallaron los investigadores.

Además, 1.3 por ciento de los que tomaron Eliquis sufrieron de sangrado mayor, en comparación con 0.5 por ciento de los que recibieron el placebo, señalaron.

Además, más pacientes que tomaban Eliquis tuvieron sangrado en el cerebro y murieron de sangrado incontrolable que los pacientes que recibían el placebo, continuó Alexander.

¿Funcionaría una dosis más baja de Eliquis? Alexander se muestra escéptico. Aunque reduciría el riesgo de sangrado, dijo que duda que se evitaran más ataques cardiacos, ACV o muertes.

El ensayo fue financiado por Pfizer/Bristol-Myers Squibb, fabricantes de Eliquis.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que "cada año, más de 1.4 millones de hombres y mujeres son admitidos a hospitales de EE. UU. por síndromes coronarios agudos".

A pesar de la terapia convencional, los pacientes de síndromes coronarios agudos siguen en riesgo de eventos cardiovasculares recurrentes, lamentó Fonarow.

Una variedad de medicamentos que previenen los coágulos sanguíneos (conocidos como antitrombóticos) "se están evaluando en pacientes de síndromes coronarios agudos para determinar si pueden reducir más el riesgo de eventos cardiovasculares sin aumentar sustancialmente el riesgo de sangrado cuando se añaden a terapias convencionales", señaló.

Se ha mostrado que apixaban y dos fármacos más, rovaroxaban (Xarelto) y dabigatran (Pradaxa), proveen un beneficio significativo en la reducción del accidente cerebrovascular y los coágulos en pacientes de fibrilación auricular, donde el beneficio supera el riesgo de sangrado, apuntó Fonarow.

"Sin embargo, este nuevo estudio sugiere que el uso de apixaban, al menos en la dosis estudiada, se debe evitar en pacientes de síndromes coronarios agudos recientes que están siendo tratados con terapia antiplaquetaria dual", dijo.
 

3/2/17

¿Sabía que a los 18 años se puede sufrir de un infarto?

¿Sabía que a los 18 años se puede sufrir de un infarto?

laprensagrafica.com

Existen adicciones a drogas ilegales,esteroides anabolizantes y pastillas anticonceptivas, que puede aumentar el riesgo de sufrir un Síndrome Coronario Agudo (SCA) en jóvenes a partir de los 18 años.

Si a esto se le suman otros factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular como mala alimentación, sedentarismo, diabetes, hipertensión, tabaquismo, colesterol y triglicéridos elevados, el peligro de padecer un evento cardíaco es aún mayor.

Es decir, que hoy en día el infarto del miocardio y la angina inestable dejaron de ser patologías exclusivas del adulto mayor, ya que pueden comenzar a manifestarse en la juventud.

Según explica la médico internista y cardióloga de la Sociedad Venezolana de Cardiología, Dra. Norka Antepara Amador, la cocaína es una de las drogas ilícitas que más se relaciona con patologías cardiovasculares, por ello es muy común que jóvenes adictos presenten un infarto del miocardio.

“Esta sustancia es capaz de provocar espasmos en las arterias coronarias que impiden el flujo de sangre desencadenando el evento cardíaco. Luego, el espasmo desaparece y la arteria vuelve a su diámetro normal pero el daño en el músculo cardíaco es irreversible”.

Otro hábito muy dañino para el corazón es la ingesta de productos que contienen esteroides anabolizantes para aumentar la musculatura y el rendimiento físico. “Los muchachos que entrenan, principalmente para competencias, quieren realizar ejercicio durante numerosas horas y para lograrlo recurren a estas sustancias que alteran al Sistema Nervioso Simpático encargado, entre otras múltiples funciones, de controlar la frecuencia cardíaca y la presión arterial”.

“El joven logra su objetivo de entrenamiento intensivo, pero pone su salud cardiovascular en altísimo riesgo”.

Lo mismo ocurre con las pastillas anticonceptivas, que aunque previenen los embarazos no deseados, favorecen la trombosis, es decir, la formación de coágulos en el interior de los vasos sanguíneos que pueden provocar un SCA y obstrucciones venosas.

Además, tienen efecto sobre los lípidos en la sangre, aumentando los niveles de colesterol y triglicéridos, así como de tensión arterial.

Esta situación empeora en fumadoras. De acuerdo con la Fundación Española del Corazón (FEC), el tabaco multiplica la probabilidad de trombosis arteriales y venosas en féminas que utilizan anticonceptivos hormonales.

Las estadísticas señalan que una mujer que fuma tiene seis veces más riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y en el hombre el riesgo es la mitad. “Las posibilidades de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene la adicción”.


Prevención

Si alguno de los factores predisponentes o conductas riesgosas antes mencionados está presente en la juventud, es importante tomar los correctivos necesarios y tomar aspirina cuando el médico lo indique.

De esta forma, se evita a futuro el evento cardíaco y otras complicaciones. En el caso de que el SCA haya ocurrido, se recomienda la prescripción de la terapia dual de antiagregación plaquetaria, compuesta por la molécula ticagrelor y aspirina, la cual ha demostrado que reduce la mortalidad y morbilidad cardiovascular, así como las complicaciones por insuficiencia cardíaca.

“La metabolización de ticagrelor es inmediata, por lo que su acción es más rápida y no tiene efectos adversos serios. Este tratamiento debe ir acompañado de cambios en el estilo de vida. Evitar el sedentarismo, pero tampoco ejercitarse en extremo. De hecho, los lineamientos internacionales recomiendan realizar 150 minutos semanales como parte de la prevención cardiovascular”.

“En el caso de deportistas, el entrenamiento debe ir acompañado de chequeo médico permanente. Tener una dieta balanceada, evitar el tabaquismo, y en caso de diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos elevados consultar al médico y al nutricionista, para recibir la terapia adecuada”.

7/12/16

Alertan de que el deporte incontrolado provoca daños irreversibles en el corazón [7-12-16]


Alertan de que el deporte incontrolado provoca daños irreversibles en el corazón

A partir de los 45 años se recomienda consultar a un cardiólogo antes de empezar a hacer ejercicio

La fiebre por el «running» y la tendencia a practicar cada vez más deporte han hecho que aparezcan algunos problemas de salud, sobre todo en lo relativo al corazón, que se pueden evitar si se toman las medidas necesarias. La ecocardiografía es una herramienta indispensable para conocer el estado en que se encuentra el corazón de la persona que realiza de forma continua deporte. Se sabe que el ejercicio físico es bueno para la salud, pero éste tiene que ser en su justa medida, ya que diferentes estudios han puesto de manifiesto que el ejercicio incontrolado favorece la aparición de arritmias.

Miguel Ángel García-Fernández, director de la 29 Reunión Anual de Imagen Cardiaca, que acaba de celebrarse en Madrid, y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, considera que hacer actividad física tres veces por semana en sesiones de unos 20 minutos a una intensidad intensa o 30 minutos cinco veces por semana de una actividad más ligera es más que suficiente para mantener un buen estado de salud.

La muerte súbita es la patología más temida por los deportistas. Para la doctora Araceli Boraita, directora del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes, «las técnicas de imagen cardiaca detectan las dos patologías que favorecen la muerte súbita: la miocardiopatía hipertrófica (un agrandamiento del ventrículo izquierdo) y la miocartdiopatia arritmogénica».


Recomendaciones

Par el doctor García-Fernández, el desarrollo de las nuevas técnicas modernas de ecocardiografia avanzada ha permitido disponer de pruebas muy sofisticadas de deformación miocárdica, «con las que podemos estudiar mejor la fisiología del corazón. Así, hemos podido constatar que después de una maratón el miocardio está afectado un periodo de tiempo de unas tres semanas», explica el especialista. Falta por saber qué pasa realmente en el corazón a largo plazo. «Estamos empezando a conocer los cambios que se producen y que éstos favorecen la aparición de arritmias».

Como cada vez son más los que se suman a las carreras populares y a las maratones, no se puede bajar la guardia y hay que recordar los signos de alarma ante los cuales se recomienda reducir el ritmo y visitar a un cardiólogo. Estos son:
  • Sensación de que el corazón late de forma irregular
  • Presencia de dolor en el pecho
  • Mareos o sudor frío

La doctora Araceli Boraita sugiere que los daños que se producen en el corazón tras hacer deporte intenso e incontrolado pueden no ser reversibles y que se pueden conocer a través de las pruebas de la imagen cardiaca. Aún quedan muchas preguntas por contestar, porque, según apunta el especialista, «no se sabe cómo el entrenamiento modifica esas lesiones». Lo que sí que es un hecho constatado es que el ejercicio intenso produce unas arritmias y que hay alteraciones en el corazón reversibles. Por eso, se recomienda hacer un estudio de imagen cardiaca superados los 45 años.

Una recomendación importante, según los especialistas, es concienciar a las mujeres sobre la práctica más habitual del deporte. Las estadísticas demuestran que sólo el 25% de las mujeres practican ejercicio habitualmente, por lo tanto, la mortalidad por causas cardiovasculares va a afectar a una de cada cuatro mujeres.

5/12/16

Pérdida de Dientes y enfermedad cardiaca [5-12-16]

Pérdida de Dientes y enfermedad cardiaca

Según investigadores estadounidenses, existe una sólida relación entre la pérdida de los dientes y la enfermedad cardíaca. Un estudio de más de 42,000 adultos estadounidenses mayores de 40 halló que la enfermedad cardiaca estaba presente en el 4,7% de los que presentaban pérdida de los dientes, el 5,7% de aquellos a los que les faltaba entre uno y cinco dientes, el 7,5% de aquéllos a los que les faltaban entre seis y 31, y el 8,5% de aquéllos que habían perdido todos los dientes.

"Estos resultados recalcan la importancia de la asesoría para la promoción de la salud que incluya la promoción de comportamientos saludables para el corazón, la prevención y el control de los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular y el mantenimiento de una buena salud oral", ha declarado la Dra. Catherine Okoro, de los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos.

Estudios anteriores también han hallado una relación entre la enfermedad periodontal y la pérdida de los dientes con un mayor riesgo de arterosclerosis y ataque cardíaco.

La relación entre la pérdida de los dientes y la enfermedad cardíaca es información importante porque ambas afecciones son comunes en la población general. Sin embargo, los resultados deberían ser interpretados con precaución.

Si se con sidera que la información constituye un estimado razonable del estado de salud cardiovascular y oral de los entrevistados, es necesario entender, como señalan los autores, que no se puede determinar a partir de este estudio si las personas con una mala salud oral están en mayor riesgo de enfermedad cardíaca.